La Hipoteca Inmobiliaria Beneficia A Todos
Una hipoteca se define simplemente como un préstamo contra el cual se ofrece una propiedad como garantía de pago. Puede tratarse de cualquier propiedad, pero lo más frecuente es hablar de una hipoteca inmobiliaria.
Para solicitar una hipoteca inmobiliaria, puede hacerse poniendo en garantía una propiedad previamente adquirida (ya sea nuestra a de alguien que se ofrezca como nuestro aval), o es posible que la misma propiedad que buscamos adquirir sea la garantía. Cuando es este segundo caso, por lo general se requiere de algún tipo de pago inicial, y de hecho entre mayor sea el pago mejores serán las condiciones de la hipoteca inmobiliaria.
La hipoteca inmobiliaria representa un bajo riesgo para el prestador, ya que en caso de no-pago siempre se puede recurrir al remate judicial de los bienes para salvar la deuda. Por supuesto, el que solicita la hipoteca debe tener claro que en caso de no cubrir la deuda como se estipule, se corre el riesgo de perder la propiedad y el capital acumulado en los pagos.
Las hipotecas tienen plazos de pago mucho más largos que los créditos tradicionales, y tienen tasas de interés menores. Los plazos pueden ir desde unos años hasta las nuevas hipotecas de cincuenta años y más. A cambio de esto, los plazos de la hipoteca inmobiliaria hacen que el pago de intereses sea durante un período mucho más largo. Quien solicita una hipoteca tiene la posibilidad de optar por un plazo que se ajuste a sus necesidades. Puede alargarlo para hacer menores los pagos periódicos aunque al final termine pagando mucho más en intereses totales, o puede acortarlo pagando mayores mensualidades cuando esto es posible para que el pago de intereses totales sea mínimo. Lo mejor es buscar un balance entre estas dos opciones. Así mismo, se puede optar por una hipoteca con tasa de interés fija o con tasa variable. En el primer caso, la tasa se mantiene inamovible durante la totalidad del plazo. Para el segundo, la tasa puede cambiar dependiendo de algunas variables de mercado. Esto puede implicar cierto riesgo, ya que no es posible determinar con absoluta certeza cómo se comportarán las tasas a futuro, pero puede darse el caso de que estas disminuyan y en total se paguen menos intereses que con una tasa fija. Existe la hipoteca inmobiliaria con tasa mixta, donde en un primer periodo se usa una tasa fija para después convertirse en variable. La hipoteca es un compromiso a largo plazo, y por lo tanto debe hacerse con cuidado y analizando todas las opciones disponibles. El Internet es una fuente considerable de información que está prontamente a la mano. Se pueden consultar las páginas de instituciones financieras que ofrezcan planes atractivos, y calcular los montos mensuales si se conocen las características de cada hipoteca usando simuladores y calculadoras también accesibles por medio de la red.
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